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Meriendas saludables para los más pequeños


Aunque siempre prestamos atención a las tres comidas principales (desayuno, comida y cena), la merienda constituye uno de los pilares básicos de nuestra dieta, ya que permite un reparto uniforme de energía y nutrientes a lo largo del día, lo que garantiza el mantenimiento de los niveles de glucosa en sangre y favorece un óptimo desarrollo. Si la merienda es importante para cualquier persona, lo es aún más en los niños, los cuáles desgastan mucha energía en su actividad diaria que es necesario reponer para contribuir a un correcto aprendizaje.

Se calcula que el 75% de la población infantil en España merienda, pero a tenor de los datos, lo hacen mal. Uno de cada tres menores en nuestro país sufre sobrepeso y los expertos estiman que el 80% de los niños que ahora padece obesidad, la seguirá padeciendo en su edad adulta si no toman las medidas adecuadas para remediarlo. Por eso, la obesidad es un problema que debe atajarse desde las edades más tempranas inculcando hábitos de vida saludable como la práctica del deporte y una alimentación sana y equilibrada.

Porque somos conscientes de lo importante que es comer bien y porque sabemos que hay cientos de opciones más allá de la bollería industrial, desde La Dolcatina te damos varias ideas de meriendas para que los niños disfruten comiendo de forma variada y saludable. 

Fruta. La fruta es uno de los principales caballos de batalla que todo padre debe afrontar con sus hijos. Por eso, es importante que la presentes de forma atractiva para que no le produzca rechazo. En verano puedes preparar polos de fruta que, además de estar riquísimos, son muy refrescantes. Un truco que nunca falla es presentar la fruta de forma atractiva para que a los peques no les produzca rechazo: inventa formas divertidas, imita objetos o animales, mezcla frutas… Ya sabes, antes de comer con la boca, se come con los ojos.

Batidos y zumos naturales. Si no has logrado ganar la batalla de la fruta, prueba a ofrecérsela a través de zumos multifruta o batidos naturales, eso sí, sin abusar, ya que cuando se licúan las frutas sueltan una cantidad de azúcares mucho mayor que la que se toma al ingerir la pieza de fruta comida. Puestos a elegir, recomendamos los smoothies o batidos porque conservan la fibra de la fruta y, además, los puedes mezclar con otros alimentos como leche o yogurt, lo cual se convierte en una merienda más completa.

Elija lo que elijas, reserva solo para ocasiones muy puntuales los zumos industriales, ya que son tan perjudiciales como los refrescos, debido a su alto contenido en azúcares.

Bizcochos y dulces caseros. A nadie le amarga un dulce, pero cuanto más casero, mejor. Con los baking kits de La Dolcatina tus hijos pueden comer un dulce saludable mientras demuestran sus habilidades como Masterchef. Todos los ingredientes que utilizamos en nuestras recetas son sin gluten, sin conservantes, sin colorantes ni ultraprocesados. Ingredientes naturales aptos para todos, lo cual es una tranquilidad si tu hijo es celíaco.

Con cada baking kit recibirás la receta detallada con todos los pasos a seguir y los ingredientes secos pre-medidos y en las cantidades exactas para cocinar un dulce saludable y equilibrado. Te recomendamos el Baking Kit Viviga, con el que podrás elaborar un energético bizcocho de plátano y nueces o el Baking Kit Karoto, un esponjoso y delicioso bizcocho de zanahorias. Ambos están enriquecidos con maca, un superalimento rico en hierro, que ayuda al desarrollo orgánico; calcio, que contribuye en el fortalecimiento de los huesos; magnesio y zinc, dos minerales esenciales para el desarrollo psicomotriz. En definitiva, dos bizcochos especialmente indicados para recuperar el desgaste físico al que se someten diariamente los peques de la casa, ideales para tomar tanto en la merienda como en el almuerzo.  

Yogures. Los yogures son una buena alternativa para suministrar una buena dosis de calcio pero, ojo, no todos son tan saludables como parecen. Para asegurarte de que optas por la elección más sana, debes fijarte en la etiqueta, donde la máxima menos es más se cumple a rajatabla. Los yogures únicamente necesitan dos ingredientes: leche y bacterias (fermentos lácticos), todo lo demás, sobra. Si el etiquetado incluye más de tres o cuatro ingredientes y si entre éstos se encuentran saborizantes, aromatizantes, edulcorantes, estabilizantes, gelatina o azúcares añadidos, entre otros, entonces será un yogur procesado.

Además de esta pista, la divulgadora y especialista en nutrición, Boticaria García, ideó la regla 3-4-3, que te puede ayudar a la hora de elegir un yogur en los lineales de los supermercados. Para que éstos sean saludables, comprueba que contienen un 3% de grasa, un 4% de azúcar y un 3% de proteínas.  

En resumen, opta por un yogur lo más natural posible y, ya en casa, endúlzalo con azúcar moreno o miel, o añade trocitos de frutas naturales o cereales para darle un poco de vidilla.

 

Frutos secos. Ricos en calcio, proteínas, fibra, sodio, hierro, magnesio y vitaminas B y E, los frutos secos son un snack saludable, rápido y siempre apetecible. Anacardos, nueces, pistachos, almendras, avellanas… Lo ideal es tomarlos crudos, sin sal, sin azúcares añadidos y sin cobertura de chocolate. Su consumo está limitado a unos 30 ó 40 gramos diarios y no es recomendable dárselos a niños menores de cinco años, ya que puede provocar atragantamientos.